19 Ago Alabama Sheiks: Crónica, contexto y análisis del místico dúo de string band de 1931
Los Alabama Sheiks representan uno de los misterios más fascinantes y, a la vez, uno de los testimonios musicales más puros del country blues y la música de cuerdas rural (string band) de los Estados Unidos previa a la Segunda Guerra Mundial. Conformado únicamente por el violinista Eddie West y el guitarrista Ad Fox, este dúo existió de manera estrictamente profesional durante un breve periodo del año 1931.
A pesar de haber dejado plasmadas solo cuatro canciones en una única sesión de grabación para el legendario sello Victor, su producción encapsula a la perfección las dinámicas comerciales, geográficas y estilísticas de la era de la Gran Depresión. Analizar su historia exige adentrarse en un viaje por el sur profundo estadounidense, las estrategias corporativas de la música de los años 30 y la dura realidad socioeconómica de los músicos afroamericanos de la época.
Para entender el nacimiento de los Alabama Sheiks, es indispensable comprender el panorama musical del sur de Estados Unidos a finales de la década de 1920. Antes de que el blues basado exclusivamente en la guitarra solista dominara los circuitos rurales, la música popular afroamericana estaba fuertemente ligada a las bandas de cuerdas rurales. Estas agrupaciones utilizaban violines (fiddles), guitarras, mandolinas y a veces banjos. Su repertorio no se limitaba al blues; tocaban canciones de baile, ragtime, valses y música folk tanto para audiencias blancas como negras.
El estándar de oro de este formato fue establecido por los Mississippi Sheiks, un conjunto familiar colosal liderado por el violinista Lonnie Chatmon y el guitarrista Walter Vinson. En 1930, irrumpieron en el mercado con el tema “Sitting on Top of the World”, convirtiéndose en un fenómeno comercial sin precedentes dentro de los llamados “Race Records” (discos de carrera, la música grabada por y para la población afroamericana).
El éxito masivo de los Mississippi Sheiks provocó que los cazatalentos y los sellos discográficos de la época intentaran replicar la fórmula desesperadamente. Así, surgieron diversas bandas regionales que adoptaron el término “Sheiks” en sus nombres para atraer al público comprador. Es bajo esta dinámica comercial y de competencia geográfica que nacen los Alabama Sheiks.
La información biográfica directa sobre Eddie West y Ad Fox es dolorosamente escasa, una realidad común para cientos de músicos de blues rural de aquella década cuyos registros de nacimiento, vida y muerte se perdieron en el Sur segregado. Sin embargo, los registros discográficos oficiales arrojan detalles iconográficos muy curiosos.
De acuerdo con las investigaciones documentadas en enciclopedias musicales especializadas, en los créditos de sus discos originales impresos por Victor aparecía un sub-crédito o subtítulo artístico: “(The Fox and Rabbit)” (El Zorro y el Conejo).
Este seudónimo jugaba directamente con el apellido del guitarrista, Ad Fox, adjudicándole el papel del zorro, mientras que el violinista Eddie West asumía el rol del conejo. Esta analogía no era casual; en el folclore afroamericano del sur de los Estados Unidos (muy influenciado por las fábulas del Tío Remus y el Hermano Conejo), el zorro y el conejo son personajes arquetípicos que se enfrentan usando la astucia y el ingenio para sobrevivir, una metáfora perfecta de la vida cotidiana bajo las leyes de segregación de Jim Crow. Musicalmente, este juego se traducía en el diálogo instrumental de llamada y respuesta entre el violín de West y la guitarra de Fox.
A principios de 1931, West y Fox fueron seleccionados por un agente de la discográfica Victor Records. Al igual que muchos músicos rurales del sur profundo, tuvieron que emprender un largo viaje en tren hacia el norte del país para poder acceder a la tecnología de grabación. La sesión se llevó a cabo en los estudios que Victor operaba en el estado de Nueva Jersey.
Durante esta intensa jornada, grabaron exactamente cuatro caras de discos de laca de 78 RPM. Su estilo combinaba un rasgueo de guitarra rítmico, constante y percusivo por parte de Fox, complementado con las líneas melódicas fluidas, melancólicas y enérgicas del violín de West.
Las Cuatro Grabaciones Históricas del grupo fueron las siguientes: “Travelin’ Railroad Man Blues”. Un lamento clásico del blues rural enfocado en la temática del viaje constante, los trenes y el desarraigo. La guitarra imita por momentos el traqueteo de los rieles mientras el violín emula el silbato de una locomotora, un recurso estético sumamente popular en la época. “Lawdy Lawdy Blues”. Una pieza más introspectiva y tradicional. Destaca por su cruda entrega vocal y la interacción polifónica entre ambos instrumentos, sirviendo como un claro ejemplo del blues primitivo de la región de Alabama. “The New Talkin’ ‘Bout You” Una canción con ritmos más cercanos al ragtime y a la música de baile de los campos sureños. Muestra el lado más optimista y festivo del dúo, diseñado originalmente para animar las fiestas rurales de fin de semana “Sittin’ On Top Of The World” Esta fue su apuesta más arriesgada y comercial. Consistía en una versión directa del éxito del año anterior de sus rivales, los Mississippi Sheiks. Aunque la versión de Misisipi era más pausada, la interpretación de los Alabama Sheiks inyectaba un matiz particular propio del estilo de violín del este del río Misisipi.
El gran enemigo de los Alabama Sheiks no fue la falta de talento o de química musical, sino el colapso económico global. Su sesión de 1931 coincidió con el peor momento de la Gran Depresión.
A partir de 1930, la economía de las clases trabajadoras en los Estados Unidos quedó devastada. Para la población afroamericana del sur, el dinero se convirtió en un recurso de extrema escasez. Comprar un disco de gramófono pasó a ser un lujo inalcanzable cuando las familias apenas tenían para asegurar el sustento diario. Como consecuencia directa. Las ventas de la industria de los Race Records se desplomaron en más de un 80%. Los sellos discográficos recortaron drásticamente sus presupuestos, cancelando los contratos de nuevos artistas itinerantes. Las copias distribuidas de los discos de los Alabama Sheiks se vendieron en cantidades mínimas, convirtiendo a los prensajes originales de Victor de 1931 en reliquias arqueológicas de la música americana extremadamente raras y cotizadas por coleccionistas modernos.
Al no generar las ganancias esperadas en un mercado en quiebra, Victor Records no volvió a llamarlos. Eddie West y Ad Fox regresaron al anonimato de los circuitos locales de Alabama y nunca más pisaron un estudio de grabación. Se desconoce por completo qué rumbos tomaron sus vidas tras la disolución, perdiéndose sus rastros biográficos en la historia del siglo XX.
A pesar de su trágica y corta carrera, los Alabama Sheiks no fueron olvidados por los musicólogos. Durante el auge del Blues Revival de los años 60 y 70, investigadores y coleccionistas recuperaron los escasos discos de 78 RPM que sobrevivieron a la Gran Depresión.
Sellos discográficos dedicados a la preservación histórica, notablemente Document Records y portales especializados como el catálogo de Alabama Sheiks en AllMusic, se encargaron de remasterizar digitalmente sus cuatro canciones. Gracias a este esfuerzo de conservación, su obra completa se encuentra indexada y disponible para el público contemporáneo en plataformas globales como el perfil oficial de Alabama Sheiks en Spotify y tiendas de música especializada.
Hoy en día, se les reconoce como un testimonio histórico invaluable de cómo el blues acústico y la música de cuerdas se entrelazaron en una de las épocas más oscuras y creativas de la historia del blues
Vicente Zúmel